viernes, 13 de enero de 2017

SE NOS MUEREN LAS CHUMBERAS!!!



Junto a la pita, la chumbera (también muy conocida como penca) es una de las plantas más típicas y representativas de la provincia de Almería, encontrándose inmersa en los paisajes de la provincia, siendo un elemento más de estos. Es más, las pencas pertenecen a la identidad cultural de los almerienses, sin embargo, están desapareciendo... 

Tradicionalmente, la chumbera ha sido aprovechada en nuestra provincia para obtener sus frutos, los chumbos, que alimentaban a la población en las malas épocas de sequía. Otra utilidad de estos vegetales era separar y delimitar parcelas o como forraje y barrera natural para el ganado. También eran muy necesarias para retener terrenos y así evitar la erosión, además de evitar la aridez de nuestra provincia. En la actualidad, el cultivo de esta planta sigue existente en Almería, existiendo un total de 70 hectáreas dedicadas ello. No obstante la producción ha disminuido en los últimos años debido a la plaga de la que hablaremos más adelante.

Sin embargo, aunque nos cueste creerlo, la chumbera no es una planta autóctona de nuestra provincia. Su origen en nuestra tierra se remonta al siglo XVI, cuando fue introducida por los conquistadores españoles, que la trajeron de América, siendo una de las primeras especies vegetales americanas introducidas en la península. Siglos más tarde, se extendieron de forma masiva por nuestra provincia, de hecho, en los años cincuenta y sesenta se planeó plantar alrededor de 100.000 hectáreas de chumberas, de las que solo se llegaron a plantar 10.000. La idea principal de este ambicioso proyecto era aprovechar las secas e improductivas tierras de nuestra tierra, algo muy parecido a lo que se hizo con las pitas. Sin embargo, la chumbera necesitaba una mayor cantidad de precipitaciones, por lo que el proyecto no acabó teniendo el éxito esperado.



Desgraciadamente, las chumberas están muriéndose,  pues una plaga de cochinilla del carmín (insecto del que tradicionalmente se han extraído pigmentos para realizar tientes rojizos y púrpuras) están acabando con ellas. Si se fija bien, podrá ver sobre la planta una extraña capa blanquecina con manchas algodonosas. Estos insectos succionan la savia de la planta, de la que se alimentan, haciendo que las palas se sequen, debilitando a la chumbera y haciendo que acabe muriendo. Estos diminutos insectos, que a penas alcanzan varios milímetros son totalmente inofensivos para el ser humano y se desplazan y extienden con el viento.

Aunque podría haber algunas formas de tratar la plaga, las chumberas se encuentran dentro del "Catálogo español de especies exóticas invasoras", por lo que a pesar de que pertenece a la identidad cultural y al paisaje almeriense, las administraciones no pueden tomar ninguna medida. ¿Que acabará pasando con esta planta tan representativa de la provincia de Almería?

 Chumberas creciendo en el entorno de la Alcazaba.
Chumbos en una planta sana.

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