viernes, 23 de diciembre de 2016

OSOS Y LOBOS EN LOS ANTIGUOS BOSQUES ALMERIENSES



Aunque puede parecer algo descabellado, hace algunos siglos, animales como lobos, linces, ciervos... o incluso osos poblaban los montes de nuestra provincia, que por aquella época eran muy diferentes a los actuales.

Para empezar son muchas las pruebas que nos demuestran la existencia de estos fascinantes animales, como los numerosos topónimos repartidos por algunos puntos de la geografía almeriense que les hacen referencia. Entre ellos: la Barriada de los Lobos en Cuevas del Almanzora, la Rambla del Oso en Albox, Piedra Lobera en Lúcar o el Barranco del Oso en Zurgena. Además, recientemente se han encontrado restos óseos en una cueva del término municipal de Félix (municipio situado en la Sierra de Gádor) y en varios yacimientos como el de los Millares.
Aldea de Los Lobos, en Cuevas del Almanzora

Aunque sea difícil de imaginar, la actual árida y seca Almería contrastaría mucho con la de hace algunos siglos, en la que extensos bosques hacían de frontera natural entre el Reino Nazarí de Granada y el Reino cristiano de Murcia. En estas zonas salvajes y poco pobladas por los conflictos de ambos reinos, llegaban a crecer o a mantenerse extensas masas forestales que constituían un buen hábitat para la fauna, que encontraba en estos bosques un buen lugar para vivir. Tras la Reconquista cristiana, en torno al año 1489 y posteriores repoblaciones, poco a poco fueron desapareciendo estos bosques debido a las talas masivas que se producían para crear tierras aptas para cultivos, para construir la armada invencible (como se dice en Almería) o para abastecer a los hornos mineros de Sierra Almagrera y Sierra de Gádor. Además eran numerosas las cacerías que se realizaban, de hecho, se tiene constancia de una que tuvo lugar en la desembocadura del Río Andarax, en la que se festejaba la reconquista de la ciudad. Se cuenta que un lobo huyó a nado, adentrándose en el mar.

E el monte era ay cerca, orilla de la mar, e mataron cuatro puercos monteses, en que ovieron mucho plazer. E acaesció que estaba en el monte un lobo e salió a lo raso; e como se vido aquexado de la gente, metióse en la mar huyendo a nado…”

Con el paso del tiempo, la mayoría de estos animales se acabaron concentrando principalmente en las zonas de Sierra María y Sierra de Filabres, donde eran cazados por los numerosos nobles de la zona de los Vélez. Los osos acabaron desapareciendo en el siglo XVI. Los últimos ejemplares se podían encontrar en la Sierra de Baza, de hecho, el alcalde de Fiñana se topó con uno de ellos durante una cacería.


Eran numerosas las abatidas realizadas contra los lobos, muchas de ellas incentivadas económicamente, ya que estos animales acababan con la fauna cinegética, que solía cazar las clases señoriales. Además, el lobo siempre ha sido odiado desde tiempos ancestrales, pues siempre ha generado un gran miedo entre la población, ya que estos animales solían atacar al ganado, especialmente durante las épocas de sequía, en las que escaseaba la comida en el monte. A mediados del siglo XIX, era posible encontrarse con algunos ejemplares en algunas zonas de la provincia como las Sierras de los Filabres, la de los Vélez, algunas zonas del Valle del Almanzora y en las sierras litorales del Levante Almeriense, de hecho, se tiene constancia de que un lobo se comió a un vecino de Carboneras. Incluso a principios del pasado siglo XX se podían encontrar algunos lobos en la zona de la Sierra de Baza. El último lobo de la provincia fue abatido en Lúcar a finales del siglo XIX, y según se cuenta, fue colgado del balcón del ayuntamiento, pues se daba una recompensa gubernamental.



Desgraciadamente, en la actualidad no nos podemos topar con ningún oso ni lobo en estado salvaje dentro de la provincia. Los únicos osos con los que nos podemos topar son los del Miniholliwood.

Guillermo Rodríguez García
15.572




Bibliografía consultada:

https://hacialosalvaje.wordpress.com
http://www.lavozdealmeria.es
http://jleonsanchez.blogspot.com.es


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