viernes, 16 de diciembre de 2016

HISTORIA Y LEYENDA DEL CRISTO DE LA ESCUCHA




Una de las imágenes más veneradas de la capital almeriense y de la provincia es el Santo Cristo de la Escucha, un crucificado al que el pueblo almeriense ha rendido una gran devoción desde hace muchos siglos.

Cuenta la leyenda, que tras la reconquista cristiana de la ciudad en el año 1489, una familia de cristianos viejos ocupó la antigua casa de unos moriscos. Esta familia y las siguientes que habitaron en aquel inmueble  no paraban de oir la palabra ¡Escucha!, por lo que decidieron derribar la pared de la que parecía proceder aquella extraña voz. Una vez derribada la pared y el tabique fue hallada la imagen de este cristo crucificado, que fue llamado Santo Cristo de la Escucha.

Dejando de lado la leyenda, lo más probable es que la llegada de esta iamgen a Almería habría tenido lugar entre los años 1147 y 1157, cuando la ciudad estaba tomada por las tropas de Aragón, Génova y Pisa, que se habían aliado con el rey Alfonso VII  para intentar recuperar la ciudad de las manos musulmanas. Tras 1157, cuando la ciudad retornó a manos musulmanas, la imagen habría permanecido oculta emparedada durante tres siglos para protegerla de una segura destrucción, siendo encontrada por casualidad mientras se derribaba una casa tras la reconquista cristiana.
 

La imagen del cristo se encuentra presidiendo la Capilla de la Escucha de la Catedral de Almería, que es la misma donde se encuentra el sepulcro del Obispo Villalán, en el que se puede ver el cuerpo yacente del obispo tallado en alabastro. Esta capilla, situada en la girola es la más importante de la catedral de Almería. Villalán fue uno de los personajes más importantes de la historia de Almería y él mismo quiso que el Cristo de la Escucha estuviese allí (algunos apuntan a que fue Villalán quien trajo al cristo en el siglo XVI). A él le debemos la construcción de la Catedral-fortaleza de Almería, que mandó construir tras el devastador terremoto de 1522. También la pertenencia del mal llamado Sol de Portocarrero, el cual podemos admirar en el muro absidial de la catedral y que realmente era el símbolo de Villalán y no de este otro obispo almeriense al que le ha sido atribuido erróneamente.

La primitiva talla del Santísimo Cristo de la Escucha, de estilo gótico, desgraciadamente fue destruída durante la Guerra Civil Española, por lo que en el año 1941 fue sustituída por la actual imagen, obra del polifácetico artista almeriense Jesús de Perceval, que al parecer la realizó sin ningún dinero a cambio debido a la devoción que este le profesaba a la anterior imagen.

Actualmente la imagen procesiona anualmente cada madrugada del Jueves Santo durante un Via Crucis realizado por su hermandad, siendo una de las procesiones más típicas de la semana santa almeriense.
 
 

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