sábado, 23 de enero de 2016

EL INCIDENTE DE PALOMARES - 50 AÑOS DESPUÉS


El pasado 17 de Enero se cumplieron 50 años de un suceso ocurrido en la cuevana pedanía de Palomares, y que aunque parezca imposible, podría haber hecho desaparecer a nuestra provincia de los mapas.

Día 17 de Enero de 1966, varios aviones norteamericanos sobrevuelan Palomares. Uno de ellos, un bombardero B-52, se dispone a repostar con un avión nodriza KC-135 cisterna, procedente de la sevillana base aérea de Morón, con tan mala suerte que ambas aeronaves colisionaron, cayendo las cuatro bombas de hidrógeno de 1,5 megatones (75 veces mas destructivas que las de Hiroshima) sobre el núcleo costero de Palomares. Fallecieron 7 de los 11 tripulantes de los aviones.

Los vecinos de Palomares, que esa mañana muchos estaban de fiesta, ya que era el día de San Antón, escucharon una fuerte explosión y algunos pudieron ver como caían bolas de fuego del cielo por lo que se asustaron bastante, ya que nadie se podía imaginar lo que acababa de ocurrir. Sobre el patio del colegio cayeron hierros, por lo que fueron evacuados los alumnos.

La primera bomba cayó en pleno casco urbano de la localidad y algunos niños llegaron incluso a tocarla y curiosear con el extraño líquido verde que salía del interior de esta. La segunda cayó sobre el cementerio y la tercera en el cauce del Río Almanzora, pero faltaba la cuarta bomba, por lo que los americanos decidieron instalar el campamento Wilson en la playa de Quitapellejos, para controlar sus operaciones y evitar que otros países, como la Unión Soviética la encontrasen antes.

Tras 80 días de búsqueda, por fin se encontró la cuarta bomba, con la ayuda de un pescador de Águilas que aseguraba haber sido testigo desde su barco del lugar exacto donde había caído esta. Esta se encontraba a 775m bajo el mar, por lo que no pudo ser sacada hasta el siete de Abril, ya que una fallida maniobra podía hacer que el peligroso artefacto explotase.

Después se llevó a cabo la operación Broken Arrow (Flecha rota) que consistía en la descontaminación del lugar. Cientos de hectáreas fueron analizadas y se prohibió el consumo de productos cultivados en la zona e incluso de animales. Todos los vecinos de Palomares se sometieron a analíticas. Todo esto hizo que cundiese el pánico entre los vecinos de Palomares, que realmente desconocían la gravedad que tenía lo que estaba ocurriendo. Aunque más tarde se comprobaría que no había ningún peligro por la radiactividad, por lo que se volvieron a cultivar cosechas, mucha gente tenía miedo de consumir productos procedentes de Palomares.

El 13 de Marzo del siguiente año fueron llevados a Estados Unidos 1800 toneladas de tierra contaminada. Sin embargo, el daño ya se había hecho en esta localidad almeriense. Mucha gente era reacia a consumir productos de la zona e incluso a visitar esta, lo que tuvo unas consecuencias negativas en su economía. Por este motivo, para tranquilizar a la población, Manuel Fraga Iribarne, ministro de Turismo e Información de aquel entonces se dio un baño junto al embajador de Estados Unidos en una playa de Palomares, fue entonces cuando se tomó la famosa foto. Sin embargo son muchos los que aseguran que el famoso baño de Fraga no se produjo en Palomares, sino en Mojácar, a 15 km de distancia. Este rumor se pudo producir por la coincidencia de que el ministro estuvo también en Mojácar para inaugurar el Parador Turístico.
Famoso baño de Fraga.

En la actualidad, algunos vecinos de Palomares son seleccionados aleatoriamente por parte del CIEMAT para ir hasta Madrid con los gastos pagados para hacerse análisis. Además, en la actualidad siguen existiendo una treintena de hectáreas que han sido expropiadas por seguir conteneniendo material radiactivo.

 Bombas de Palomares, expuestas en un Museo de Albuquerque, Nuevo México.



No hay comentarios:

Publicar un comentario