viernes, 30 de octubre de 2015

EL SANTO ENTIERRO Y LA DEVOCIÓN POR LAS ÁNIMAS EN ADRA Y LA ALPUJARRA

Ermita de las ánimas de Adra

En el Concilio de Trento, la Iglesia católica confirmó oficialmente la respuesta que tanto se había cuestionado el cristianismo, ¿adónde iban las almas de los difuntos que no eran tan malvados como para ir al infierno, ni tan buenos como para ir al cielo?. Desde entonces se dijo que iban a un oscuro lugar llamado Purgatorio. Se dice que podemos ayudarlas a ascender al cielo dándoles luz, en forma de oraciones y ofrendas. 


En Adra y la Alpujarra la religión va más allá y se mezcla con la tradición y la leyenda, dando lugar a un sin fin de historias protagonizadas por apariciones, represalias o favores concedidos por las ánimas; incluso de procesiones de difuntos parecidas a la Santa Compaña, que según se cuenta recorre las calles de los pueblos en mitad de las oscuras noches en busca de los próximos difuntos...

Como verán, historias y creencias sorprendentes con un grandísimo arraigo en pleno siglo XXI y que forman parte del patrimonio inmaterial de la comarca.

Representación artística típica de las ánimas del Purgatorio
  Imagen de la ermita de las ánimas de Adra

Desde siempre existió en las Alpujarras una profunda devoción por las ánimas benditas del purgatorio, especialmente en la localidad almeriense de Adra. Prueba de ello, es que en Adra, existió a finales del siglo XIX una hermandad que se dedicaba a pedir limosnas por las calles del pueblo para estas. Los abderitanos les tenían miedo, ya que quien no entregaba dinero era amenazado por los tétricos componentes de la hermandad, que siempre vestían de negro. Pero no fue hasta después de la Guerra Civil cuando resurgió esta devoción en el pueblo. Una vecina de Adra, llamada Ana Espinosa, pidió desesperada que si sus familiares volvían sanos y salvos del conflicto bélico reconstruiría la ermita dedicada a las ánimas, que por aquel entonces se encontraba destruída.

En la actualidad, diariamente se acercan cientos de abderitanos a la ermita, situada al final de la calle Rambla de las Cruces (junto al arco del siglo XVII). Además, en el término municipal de Adra existen un total de cinco capillas dedicadas a las ánimas, tres en Adra y otras dos en las barriadas de Puente del Río y La Alquería (esta última levantada en el siglo XIX, por los propietarios de una fábrica de azúcar), aunque es la del arco la que posee más afluencia de gente y se considera la más importante. En estas ermitas es frecuente ver gente haciendo cola para rezar a cualquier hora del día, sobre todo al anochecer, por la intimidad y el recogimiento que proporciona la noche a los devotos. También hay que mencionar el pequeño punto habilitado recientemente en el interior de la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, que consta de un cuadro de las ánimas y un pequeño lampadario en el que los fieles pueden encender velas.
Imagen de otro de los oratorios dedicados a las ánimas que hay en Adra, la Ermita de las Ánimas de San Nicolás, construída en 2005 y situada frente a la Ermita de San Sebastián, en la plaza homónima. Como curiosidad, hay que decir que se encuentra dedicada al patrón de Adra, San Nicolás de Tolentino (escogido por el pueblo en 1864 y ratificado por el Papa Pío IX en 1865) que casualmente es considerado protector de las Ánimas del Purgatorio.
 Ermita dedicada a las ánimas en la pedanía abderitana de La Alquería. En esta barriada también ha existido siempre una fuerte devoción hacia las ánimas, prueba de ello es que en 1790 se constituyó en su Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias una hermandad dedicada a las ánimas.
 Pequeño oratorio dedicado a las ánimas del Purgatorio en el interior de la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, instalado recientemente.


En Adra se conoce como mandas a las promesas realizadas por los vecinos hacia las ánimas, es decir, piden favores a cambio de ofrendas. La ofrenda más típica son las velas, concretamente las conocidas como mariposas (que según la tradición son necesarias para alumbrar el Purgatorio, un lugar oscuro lugar donde viven las almas de los difuntos que todavía no han ido ni al cielo ni al infierno). Otra manera frecuente de agradecer a las ánimas un favor concedido es visitar la ermita diariamente. También muy frecuente es pedirle a las ánimas que te despierten a una determinada hora, de hecho, en Adra se dice que no hace falta tener reloj, bastando pedir a las ánimas que te despierten a una determinada hora.

Pero según la tradición, las ánimas son muy vengativas y si llegas a incumplir una promesa realizada, estas se vengarán de ti y te harán la vida imposible hasta que cumplas la manda. Cuentan las leyendas que en una ocasión una persona fue agredida por algo invisible cuando esta no cumplió una promesa; o un hombre que al no cumplir lo acordado con las ánimas fue pisoteado mientras dormía por un ente invisible. Pero la historia más conocida es la de Manuel, un vecino de Adra al que le tocó la lotería en numerosas ocasiones a lo largo del año gracias a las ánimas. Manuel no pudo darle lo prometido a estas, una determinada figura de escayola que no encontró por ningún sitio, por lo que las ánimas le arrebataron todo. Afortunadamente, tras el paso de Manuel por el programa "Cuarto Milenio", varios escultores se pusieron en contacto con él para que pudiese cumplir su manda.
Imagen de las velas, conocidas como mariposas, ofrenda más común realizada a las ánimas.
Imagen de la ermita principal por la noche.

Si nos asomamos al interior de la ermita podremos ver numerosos cuadros de santos y vírgenes, así como muchas flores y velas, ofrendas de los abderitanos devotos. Además, no es raro ver a musulmanes allí, e incluso todos los años viene hasta Adra una familia australiana para rezarle a las ánimas. Otra curiosidad es que se cuenta que los vecinos de Adra que han tenido el valor de lanzarle injurias a las ánimas, han sufrido sus represalias, tales como pisoteos, enfermedades, etc. hasta que se han acercado a la ermita a pedir perdón.

Pero en Adra también se cuentan numerosas historias sobre favores y milagros concedidos por las ánimas, por ejemplo, el de una mujer que era la encargada de tocar las campanas de la iglesia. Un día, esta no pudo porque cayó enferma, por lo que le encargó a su hijo que las tocase por ella. Pero el niño, seguramente inmerso en sus juegos infantiles, olvidó el recado de esta. La madre, sospechando que su hijo se habría olvidado le pidió a las ánimas que las tocasen por él. Se cuenta que aquel día las campanas de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Adra repicaron solas. También se cuenta que una mujer perdió un billete dentro de la ermita y tras rezarle a las ánimas, el billete apareció en su casa.

Pero sin duda, lo más destacado de estas historias es la del "Santo Entierro", según la tradición, una procesión formada por ánimas parecida a las famosa Santa Compaña, aparentemente más típica de algunas de las frescas zonas del norte de España que de esta parte del sureste peninsular, prácticamente perteneciente a las Alpujarras.

Según la tradición, el Santo Entierro recorre las calles de Adra a partir de las doce de la noche. Dicen que está formada mayoritariamente por ancianas con velas que recorren la Rambla de las Cruces hasta la calle Real, aunque también se afirma haberlas visto en otras partes del pueblo, especialmente en el casco antiguo. Según algunos testigos, también se ha visto esta peculiar comitiva de almas errantes por el entorno de las casas barrocas.

Siempre se ha dicho que si uno se encuentra con el Santo Entierro debe huir rápidamente o arrodillarse y rezar, de lo contrario, se cuenta que las ánimas te llevarán con ellas, muriendo a los pocos días.  Dicen que dos muchachos se encontraron con el Santo Entierro. Uno de ellos se arrodilló y rezó, el otro se quedó de pie, muriendo a los pocos días de un infarto. Otra curiosa historia es la de un muchacho que caminaba por la Rambla de las Cruces a altas horas de la madrugada, cuando de repente, se topó con el Santo Entierro. Entre las ancianas que formaban aquel cortejo, pudo identificar a su madre, fallecida dos años antes. El muchacho se asustó y salió corriendo rambla abajo.

También se cuenta que una mujer de Adra se encontró con la procesión. Una de las ánimas le dijo que si al día siguiente no estaba en el mismo lugar, a la misma hora y con todos sus crucifijos colgados del cuello la degollarían. Efectivamente, la mujer se salvó por hacer lo que le dijeron las ánimas. También cuentan que esta comitiva de almas difuntas guiaron al pequeño Casimiro, hoy anciano, hasta su casa, despúes de que este se perdiese mientras jugaba.

En 2010, el exitoso programa de Cuatro, dirigido por Iker Jiménez, "Cuarto Milenio", se acercó hasta este pueblo almeriense para grabar un reportaje sobre el fervor que se vive en Adra y el gran arraigo que tienen estas creencias en pleno siglo XXI. Ellos mismos comprobaron como a pesar de la lluvia y el mal tiempo que hacía aquel día, tan atípico por estos lares, decenas de personas hacían cola frente a la ermita para poder rezarle a las ánimas benditas.


  Imagen de la Santa Compaña, conocida en Adra como Santo Entierro

Pero no sólo en Adra existe este fervor por las ánimas benditas del Purgatorio, en realidad, en toda la Alpujarra almeriense existe esta devoción. Casi todos los pueblos poseen una o varias capillas dedicadas a las ánimas. En Almería los pueblos alpujarreños de Alboloduy, Alhabia, Alsodux, Santa Cruz de Marchena, Beires, Benecid, Bentarique, Canjáyar, Fondón, Huécija, Illar, Instinción, Laujar, Ohanes, Padules, Rágol y Terque, además de los municipios cercanos de Abla, Abrucena, Berja, Las Tres Villas, Fiñana, Gérgal, Nacimiento, Alhama, Gádor, Rioja, Pechina, Santa Fe de Mondújar, Viator y como no, Adra poseen al menos un lugar dedicado a las ánimas benditas.

En Alboloduy se cuenta que un hombre llegaba borracho del bar a altas horas de la madrugada, cuando se encontró con la procesión de las ánimas. Las ánimas invitaron al hombre a formar parte del cortejo fúnebre. Este aceptó y una de ellas le entregó una vela. El hombre cuando llegó a su casa le contó a su mujer lo ocurrido. Su esposa no le creyó, ya que pensó que era fruto del alcohol de más que había bebido, e intentando dormir, le dijo que se la enseñase al día siguiente. Al día siguiente, el hombre fue a coger la vela para mostrársela a su incrédula mujer, cuando se dio cuenta de que la vela de la noche anterior se había convertido en un hueso humano. Se cuenta que el hombre murió del susto, aunque otra versión dice que fue un aviso para que dejase la bebida y la mala vida que llevaba.

 Ermita de las ánimas de Alboloduy, con el pueblo al fondo
Ermita de las ánimas de Alsodux.
Ermita de las ánimas de Terque.
Ermita de las Ánimas de Laujar. Fue construída a finales del S. XIX por don Patricio Asensio Montero y su esposa, doña Dolores Muñoz Bonilla, junto a su casa. Se sitúa en la calle Canalejas.
Ermita de las Ánimas de Abrucena

 Calle Estrella de Adra con el alumbrado público apagado y solo iluminada por cientos de velas.

En el verano de 2017, durante una de las llamadas "Noche en Vela" organizadas por el Ayuntamiento de Adra, centenares de personas pudieron ver como tres ánimas vestidas de negro y con velas recorrieron el entorno de las Casas Barrocas, concretamente la Calle Estrella. Tranquilos, ¡no se asusten!. Se trataba de una representación con gran éxito de afluencia organizada por el ayuntamiento. Sin lugar a dudas, una buena manera para recuperar y poner en valor algo tan abderitano como el Santo Entierro y la tradicional devoción de los abderitanos por las ánimas.



Guillermo Rodríguez García



4 comentarios:

  1. Desde luego, varias de esas ermitas son grandes

    ResponderEliminar
  2. Alquien me puede decir como llego a la ermita principal..necesito direccion soy de Mexico y quiero ir ahi..

    ResponderEliminar
  3. Alguien puede decir quién eran los familiares de Ana Espinosa de la que habla esta leyenda?

    ResponderEliminar